lunes, 25 de octubre de 2010

Aquel día II

... poco a poco besé sus mejillas, su cuello, le desabotoné la blusa y toque aquellos pechos firmes que acababa de liberar, sentí su respiración agitada mientras avanzaba cada vez más abajo, le desabotone el pantalón y se lo fui bajando poco a poco, el contacto con su piel color avellana me recordaba aquellas tardes en la playa jugando sobre la arena del mar, poco a poco fui besando los dedos de sus pies uno a uno muy despacio, fui subiendo por sus piernas, muslos, entrepierna como si fuera un explorador buscando el tesoro perdido,  aquella parte tan delicada de la mujer se me ofrecía tan libre que me detuve un momento a besarla y ofrendarla, sus manos tocaban mi cabeza y revolvían mi pelo, los gemidos subían de intensidad cada vez que mi lengua pasaba por aquel puntito llamado clítoris hasta llevarla al orgasmo, aquella avalancha de líquidos dio pauta para subir por su ombligo morder sus estomago y darle masajitos a aquellos pezones tan erectos y sensibles que parecían a punto de estallar. Finalmente nos acomodamos y fuimos un solo ser en medio de la nada, posiciones iban y venían pero el sentimiento seguía siendo el mismo de aquellos años, cuando terminamos nos quedamos abrazados esperando volver a repetir el encuentro.


2 comentarios:

Jaana and Kia dijo...

Hello! We are doing a “Happy Snappy tour”, thanking everyone who’s been visiting us these past few months. So: thank you! :)

Happy last week of October! Greetings from Finland and Scotland.

LokCordura! dijo...

un solo ser en la nada.. creo que no existe union mas fuerte que esa y duradera que esa!